El
trasplante de médula ósea es uno de los
tratamientos de elección en diversos tipos de leucemia pero ésta no es la única enfermedad que puede curarse mediante este procedimiento. A través de este documento queremos informar sobre las muchas dolencias que pueden curarse gracias a un
trasplante de médula ósea alogénico (procedente de un donante, familiar o no emparentado) (1).
Las
leucemias agudas (leucemia linfoblástica aguda - LLA o leucemia mieloide aguda - LMA) suponen la mayoría de los casos para los que el
Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO) inicia una
búsqueda de donante no emparentado. Por ejemplo, en 2012, ambos tipos de leucemia supusieron más del 45% de las búsquedas de donante iniciadas por REDMO
.
La
leucemia consiste en la proliferación incontrolada de una población anómala de células de la sangre. Estas células anómalas infiltran la
médula ósea, impidiendo la producción de las restantes células normales, e invaden la sangre y otros órganos.
Habitualmente, las
leucemias agudas son las que pueden requerir un
trasplante de médula ósea. En muchos casos, las leucemias crónicas pueden controlarse mediante medicación.
Las
leucemias que pueden ser susceptibles de que el paciente tenga que someterse a un
trasplante de progenitores hematopoyéticos son: la
leucemia linfoblástica aguda, la
leucemia mieloide aguda, la leucemia aguda postmielodisplásica, la leucemia aguda secundaria y la
leucemia linfática crónica.
¿Qué proporción de enfermos de leucemia requiere un trasplante?
No todos los pacientes con
leucemia requieren un
trasplante alogénico (de un donante) de progenitores hematopoyéticos. Por ejemplo, sólo el 10% de los niños que padecen
leucemia linfoblástica aguda (LLA) se han de someter a esta intervención. Además, los pacientes con determinadas leucemias agudas, como por ejemplo la leucemia aguda promielocítica, actualmente no necesitan un trasplante alogénico. Es también el caso de la mayoría de leucemias crónicas como la
leucemia mieloide crónica. Teniendo en cuenta esto y que los pacientes mayores de 65 años en principio no pueden someterse a un trasplante de estas características, podemos decir que
un 20% de enfermos con leucemias agudas requiere un trasplante alogénico.
Los linfomas son un conjunto de enfermedades neoplásicas (cáncer) que se desarrollan en el sistema linfático, que forma parte del sistema inmunitario del cuerpo humano. Existen dos grandes tipos de linfomas: el
linfoma de Hodgkin (LH) y los
linfomas no Hodgkin (LNH). Normalmente, no es tan habitual que los pacientes con linfoma de Hodgkin se sometan a un trasplante de donante ya que esta enfermedad puede remitir con tratamiento de quimioterapia y/o con un auto-trasplante de médula ósea aunque en casos en que no han funcionado estos tratamientos sí que se puede dar un
trasplante de donante familiar o no emparentado. Por ejemplo, en 2012 el diagnóstico de linfoma de Hodgkin supuso un 5% de todas las búsquedas que inició REDMO
.
En los
linfomas no Hodgkin, un determinado tipo de linfocito se reproduce de forma incontrolada, causando con el tiempo el aumento de tamaño del órgano en el que se producen. Dado que el tejido linfático se encuentra en todo el cuerpo, los linfomas pueden aparecer en cualquier parte del organismo y diseminarse al hígado y a otros órganos y tejidos. Existen muchos subtipos diferentes de linfomas no Hodgkin
y algunos de ellos sí que pueden requerir un
trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos. Los subtipos de linfoma no Hodgkin que con mayor frecuencia son tratados mediante un
trasplante de progenitores hematopoyéticos son: los linfomas de células B, T o NK; el linfoma folicular, el linfoma MALT, el linfoma linfoplasmocitoide, el linfoma difuso de células grandes, el linfoma de células del manto, el linfoma de Burkitt, el linfoma anaplásico, el linfoma T-periférico, la micosis fungoide o Síndrome de Sézary y el linfoma hepato-esplénico.
¿Qué proporción de enfermos de linfoma requiere un trasplante?
Los linfomas y, en general, los síndromes linfoproliferativos, constituyen en la actualidad la causa más frecuente de
trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos. En el caso del linfoma B difuso de célula grande (el tipo histológico de linfoma más frecuente), la indicación estándar aceptada por la mayor parte de organizaciones de trasplante y sociedades científicas incluye realizar trasplante en pacientes tras una primera recaída, algo que sucede en prácticamente el 50% de los pacientes con este subtipo de linfoma. En el resto de subtipos histológicos, la indicación depende de multitud de factores, de manera que la decisión de trasplante debe, en muchos casos, individualizarse y considerarse en el contexto de cada paciente.
http://www.fcarreras.org/es/trasplante